El salto de los valientes

El hombre actual, hace frente en reiteradas ocasiones a nuevos desafíos saltoque en más de una oportunidad le han significado dar un salto.

Felix Baumgartner, a la edad de 43 años, el 14 de Octubre de 1912, acaparó la atención de los medios y gran parte del mundo al realizar un salto sin precedentes desde el borde del espacio, a una altura de 39 kilómetros, unos 39.045 metros, durante el cual también logró alcanzar una velocidad máxima de 1.342 kilómetros por hora y romper con la barrera del sonido.

Una noticia que como se puede ver se redacta en no más de cuatro líneas, pero que en la práctica significaron largos y esforzados siete años de preparación ininterrumpida.

Felix Baumgartner es un hombre que se propone metas, que para el resto de las personas parecen inalcanzables, pero para un deportista extremo como él, con una motivación constante, todo le es posible.

Esta hazaña que en parte ha deslumbrado al mundo no le quita mérito al que por más de 52 años tuviera el récord de una caída libre, el coronel norteamericano Joe Kittinger, que completó un salto en una altura de 31.333 metros durante la misión Excelsior III en 1960.

Una misma hazaña con 52 años de diferencia, me imagino también la gran diferencia de tecnología para llevarla a cabo.

Una experiencia cotidiana

Hemos sido espectadores de estos hitos deportivo y tecnológico, a través de diferentes medios, sin embargo, la vida nos ofrece también ser protagonistas de eventos no tan globales como los ya mencionados, pero importantes; no para cosechar logros deportivos en extremo, sino, para cosechar algo más importante: Una vida simple, que nos haga sentir realizado.

Es probable que en el recorrido por la vida, hayamos dado más de un salto en pos de un objetivo: una postulación a una carrera determinada, un negocio emergente, un viaje al extranjero, un cambio de trabajo, una independencia laboral, un nombramiento a un cargo superior, etc., situaciones que van detrás de una motivación por alcanzar nuevas metas.

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Actitudes de triunfadores

El salto de Felix Baumgartner y el coronel Joe Kittinger fueron saltos en caída libre al vacío, un verdadero riesgo para sus vidas; con la única motivación: ser el mejor. Ambos tuvieron su oportunidad y la aprovecharon exitosamente.

En la carrera de la vida también necesitamos ser valientes, perseverantes, tenaces, persistentes, innovadores, confiados, y buenos para el trabajo. Actitudes que no debiéramos esforzarnos en practicarlas, sino que deberían ser parte de nuestro ADN Actitudes que fluyan en forma natural, que en la práctica no se requiera esfuerzo alguno en su desarrollo, que sean parte de un estilo de vida

El viento y el paracaídas

De este logro deportivo en extremo de Felix Baumgartner podemos sacar varias enseñanzas para nuestras vidas, pero voy a mencionar sólo dos: Primero que Felix no pudo hacer nada en contra de los vientos que en algún momento no estuvieron a su favor; solo le quedó esperar que amainaran, y segundo Felix confió en su paracaídas. Estos dos hechos; esperar que la naturaleza este de nuestra parte y depositar toda nuestra confianza en algo que en algún momento no depende de nosotros, son verdaderas actitudes a nuestro favor en la carrera de conseguir llegar a nuestros objetivos.

Siempre tendremos “vientos” en contra, pero sólo son eso, situaciones pasajeras de las cuales podemos aprender a esperar. En una oportunidad Guillén Giorge Ward dijo: “El pesimista se queja del viento. El optimista espera que cambie. El realista ajusta las velas”.

Y cuando nos ha tocado dar un salto siempre hemos tenido a nuestro lado el “paracaídas” del que habla Martin Gironel en su libro Plan de vuelo y que muchos escritores lo han relacionado como el ejemplo que marca la importancia de la familia y amigos que están siempre a nuestro lado amortiguando los saltos de la vida en los cuales nosotros mismos nos hemos aventurado en buscar.

El deseo natural de ser el mejor en nuestra especialidad, y que nos acoge como un ciudadano normal en busca de mejores oportunidades, nos guiará a nuestra mejor marca con el propósito de conseguir lo que nos hemos propuesto, esa marca será la que nos acerque más a nuestros sueños, a esa ilusión de juventud de vernos en un futuro como personas completamente realizadas, todo gracias a que un día decidimos dar el gran salto.

@AlexPonceAg

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