Ingeniería de la Conducta 

Blog de Alex Ponce Aguirre

Actitud positiva a favor de los demás

25 Mar 2014 | Estilo de Vida | 0 Comentarios

La actitud es la paleta de colores en el cuadro de la vida. 

El ser personas y vivir en un entorno social nos obliga a ser cuidadosos en el amplio campo de las relaciones humanas; la importancia del saludo, hablar de algo que les interese a los demás, o cumplir cada una de las reglas de las R.H. no llenan todos los espacios de una convivencia óptima. Hoy somos también embajadores de nuestras propias actitudes, que pueden ser positiva o negativa; de libre elección según sean las circunstancias, y que en parte afectan en la mayoría de los casos a los que están a nuestro alrededor.

Los acontecimientos y experiencias de la vida traen consigo pensamientos y deseos relacionados con nuestras actitudes, esos se traducen en emociones y sentimientos, que pueden ser gratificantes, constructivos, y de esperanza, o decepcionantes, destructivos, o desalentadores.

Las circunstancias no son siempre una amenaza

Se sabe que la repetición de varios actos da como resultado las disposiciones, y las suma de éstas facilitan la acción, a esto se le llama hábito. El Psicólogo Bernabé Tierno dice “La interacción e integración de hábitos y aptitudes o cualidades conforman las actitudes positivas o negativas”. En otras palabras nuestras actitudes están compuestas de pensamientos y deseos, sentimientos y emociones, acciones y disposiciones, hábitos y aptitudes.

Estudios han probado que la herencia genética, la educación recibida, lugar y clima en que se vive, no influyen en nuestro porvenir ni en la capacidad para ser más felices más allá del 15 o un 20 por ciento. Por lo tanto contamos con un 80 y un 85 por ciento de posibilidades ajenas a las circunstancias para construir actitudes conscientemente positivas.

Es importante que no olvidemos que sobre los porcentajes está siempre la capacidad real de intervención que todo ser humano tiene para construir su vida.

Las circunstancias favorables o desfavorables sin duda condicionan, pero nunca determinan nuestro porvenir. Podríamos decir que casi todo depende de nuestra capacidad de libre decisión, de nuestro carácter y de las actitudes conscientemente positivas.

De lo negativo a lo positivo

En algún momento podríamos estar frente a un problema “psicológico” -por llamarlo así- que podría poner en peligro nuestra actitud positiva, en ese caso es necesario un cambio de lo negativo a lo positivo: sensaciones físicas, pensamientos, sentimientos, actitudes desagradables, pesimistas, derrotistas… tenemos que sustituirlas por sus antónimos positivos, y en esa transformación son básica y necesaria la atención, el interés y la convicción por algo superior.

El secreto del cambio está en no mantener lo negativo en la conciencia mental, por el contrario mantener lo positivo en la mente, lo que se conoce como visualizaciones conscientes, imaginarnos con todo lujo y detalle cómo queremos sentirnos y comportarnos, traer a la mente el próximo momento de una experiencia gratificante, imaginarnos que falta muy poco para estar haciendo lo que nos gusta. En esto creo que más de alguien tiene más de un secreto.

Una actitud positiva

Cada día estamos construyendo nuestra existencia, eso nos obliga a transitar por senderos colmados de vivencias con gente a nuestro alrededor, personas al igual que nosotros que construyen su propias vidas con las herramientas que cada uno posee: Pensamientos, sentimientos, emociones, acciones, disposiciones, hábitos, actitudes, carácter, objetivos, etc. Todo esto nos transforma en arquitectos de nosotros mismos, donde la individualidad es la riqueza que cada uno aporta a la existencia, es lo que se transforma en el desarrollo personal, en la capacidad de salir de nosotros mismos para darnos a los demás.

Una actitud positiva siempre será un regalo para quienes estén a nuestro lado, incluso un regalo que podrán llevárselo consigo; porque una forma de contagiar a los demás con actitudes positivas es hacerle pasar un buen momento, y eso queda impregnado en los sentimientos de quienes a diario comparten con nosotros.

@AlexPonceAg

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ALEX PONCE AGUIRRE
Realizador visual, escritor y analista social. Autor de los libros “Encuentros de Silencios”, “Las Siete Páginas del Séptimo Día” y "La Llave Inglesa de las Emociones".
Chileno, radicado en Atenas, Grecia.


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