3 formas de medir nuestros avances

3 formas de medir nuestros avances en 2016, para lograr los nuevos objetivos en el nuevo año.medir los avances

Ya estamos viviendo los primeros días de este nuevo año, somos varios los que hemos llegado hasta aquí, pero la pregunta es ¿como hemos llegado? ¿que ha pasado en nuestra vida en estos 12 últimos meses? No hay tiempo para reflexiones en vista a caminos ya recorridos. El tiempo terminó y ahora estamos comenzando de nuevo.

La vida nos ofrece un programa cada año de 12 meses para medir nuestro avance en el proyecto personal que cada uno tiene. De los estudiantes por ejemplo, se espera que cada año se produzcan avances en cualquier nivel que se encuentren. En lo laboral existen varios métodos, pero cuesta imaginar cómo se mide el avance de un trabajador que tiene como misión cuidar una fábrica durante la  noches, o el de una mujer que se desempeña como ama de casa, que después de hacer todos sus quehaceres  espera a que llegue su marido para servirle la comida.

A simple vista parece que  los dos últimos ejemplos no fueran medibles,  y no están en ninguna lista como parte de un proyecto personal, alguien podría decir “ es lo que les tocó”  No se ve nada ambicioso y menos que puedan producir un deseo emprendedor.

Cambiando un calendario no siempre se cambia una actitud, pero las verdaderas motivaciones son intrínsecas, y la mayoría parte por satisfacer una necesidad, la vida no se genera en base a lo que algunos pueden decir “es lo que me tocó”  Cualquiera sea el lugar y la situación en las que nos encontremos, siempre existirá una puerta con oportunidades para cambiar y ser mejor.

Sin abandonar los roles que hemos elegido llevar sobre nuestros hombros, podemos motivarnos en satisfacer una necesidad determinada que pueda servir como la fuerza de voluntad para realizar un giro a favor de nuestro crecimiento personal.

Un empleado no puede estar en el mismo lugar o escalafón durante años, no se puede vivir sólo con la esperanza de “que esto mejorará”  el mundo va a mejorar, si mejoramos cada uno de nosotros, si cada día nos esforzamos por avanzar.

Hay tres formas de medir nuestro avance durante un año.

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Primero, pidiendo un ascenso.  El conformismo aunque amigo de muchos ya no es parte de la sociedad moderna, el mundo gira rápido y la tecnología de las cosas nos puede pasar la cuenta al encontrarnos sin preparación y medios. Pedir un ascenso significa creer en nosotros mismos, en nuestra preparación y capacidades, somos merecedores de estar en un escalafón más arriba, no por los años, sino por la actitud.  2016 nos ofrece 12 meses para lograrlo, pero una persona con inteligencia emocional lo lograría en tres meses; ¿no lo lograste? …  no te preocupes quedan otros tres meses más, pero que no pase de esos.

Segundo, conociendo a más gente. ¿Tus amigos son los mismos cada año? ¿de tu círculo de conocidos alguno ha llegado a ser más que un simple conocido? Las relaciones humanas son verdaderas llaves para abrir cualquier puerta de oportunidades. Ya no sólo basta con tener una amplia red de conocidos, lo importante es, con cuánta frecuencia hablo con ellos pudiendo estrechar un saludo de manos. Participar de eventos donde se puede conocer gente es hoy en día una necesidad impetuosa. Una manera de medir nuestros avances es también contando cada año el número de interacciones personales que han llegado a ser más que eso.

Tercero, ser asertivo. La forma de hablar es lo que nos diferencia de otros, eso nos hace ser personas particulares. La confianza en sí mismos llega por medio del arte de hablar, eso significa  saber también  cuando escuchar. La palabra dicha como conviene trae siempre resultados, el hablar nos saca del rincón del egoísmo, de ese silencio que a veces no es bueno destacar en el ámbito laboral. Opinar, estar siempre informado, contribuir con buenos contenidos en el momento exacto, nos pone en la mira de quien necesita nuestra ayuda.  Una lluvia de ideas para compartir con los demás, nos coloca en una acción concreta para formar parte de un proyecto. Estar presentes en nuevos desafíos es también una forma de medir nuestros avances, y aunque muchos no la crean eso también se logra siendo asertivo.

Si bien un comienzo de año es un buen momento para reflexionar y medir los avances a través de inventarios personales, no hay ninguna razón para alejarse de nuevos objetivos. Todas las metas propuestas para un nuevo año tienen que ser medibles en el tiempo y a corto plazo, metas con fechas y resultados límites.  Los cambios no suceden de la noche a la mañana, el éxito en cualquier labor es resultado de tiempo, pero de esa espera no se puede abusar. La práctica y el desarrollo de buenos hábitos, como el de saber evaluarse, nos permitirán alcanzar nuestros objetivos y  ver los traspiés como nuevas  oportunidades.

@AlexPonceag

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